🧶 Tejiendo Huellas de Paz: Un Hilo entre Presente, Pasado y Futuro


El Poder del Ejemplo

Vi  tejer a mi madre hasta los últimos días en que permaneció consciente. Inclusive después de su ACV, tomó su último tejido y quiso continuar lo que había empezado, pero sus manos ya no le respondían. Lo intentó hasta el final.

No obstante, no recuerdo ni cuándo ni cómo  me enseñó a tejer. Intuyo que tuvo mucha paciencia y que destejí muchas veces antes de alcanzar un resultado "aceptable", ni muy flojo, ni tan apretado que fuera difícil pasar los puntos.  Soy tejedora desde niña. 

Sus tejidos eran tan bonitos y sus manos se movían con una agilidad y coordinación que daba gusto contemplarla. Con admiración intenté hacerlo como ella: nunca logré.  

Sus manos siempre estuvieron ocupadas: confeccionaba sus patrones con la revista "Burda" y cosía nuestra ropa, cocinaba como los dioses, pintaba en tela, manteles y cuadros,  hacía arreglos florales y bordaba. Incluso cultivaba lavandas en su jardín, con las que hacía cremitas para quemaduras y sachets que aliviaban el estrés...¡¡¡ a sus casi 90 años !!! Fue una gran lectora,  apasionada por la política,  ferviente creyente y muy valiente.  Una mujer virtuosa, adelantada a sus tiempos, única mujer entre 4 hermanos, una Visionaria. 

Con el paso de los años mi admiración por ella crece al reconocer sus dones, talentos y ejemplo.  Ahora, ya abuela, dimensiono con mayor claridad la magnitud de la  responsabilidad que recae sobre nuestros hombros. 

La herencia inmaterial, la que nadie nos puede arrebatar 
es  el mejor legado. 

Nuestras vidas  tienen un sello personal que debemos cultivar y defender: es nuestra identidad; así como lo que hacemos con nuestras manos: son creaciones únicas, son nuestras.

De tanto en tanto saco "sus agujas" y vuelto a montar puntos, a planear y crear una pieza única de la nada.  Me ilusiona el proceso del tejido tanto contemplar el resultado final. Es un acto de paciencia y amor. 

Sus palabras y estilo de vida se convirtieron en un lugar
 terapéutico, seguro.  Los saberes que involucran mente,  cuerpo y corazón  nos atraviesan el alma  transformándose  en parte de nosotras mismas.  

El Arte de Tejer: Una Metáfora de Vida

 Tejer estimula la concentración, la creatividad  y desarrolla la perseverancia y una sana autoestima. Nos conecta con nuestras ancestras, con sus manos,  sus dificultades y sueños.  Tejer nos enseña a valorar el tiempo, a reparar lo que se rompe y a crear algo nuevo de la nada. 
 
El tejido, además de ser  compatible con otras actividades cotidianas, genera espacios transformadores de complicidad y saludable soledad.  El arte une y con cada puntada, pincelada o hilos tejemos sueños. Construimos  Comunidad.  

¿Desde cuándo tejemos?

El ser humano lleva tejiendo desde tiempos ancestrales. Más que una técnica, el tejido ha sido una forma de expresión, creatividad y conexión.

Civilizaciones como los incas, mayas y egipcios lo usaban no solo como herramienta práctica, sino para contar historias, transmitir tradiciones y reflejar su cultura.

Hoy seguimos tejiendo, no solo con hilos, sino con nuestras relaciones y experiencias, construyendo la historia que nos define.

Conexión Entre Manos y Cerebro: Tejiendo Bienestar

¿Sabías que tejer puede transformar nuestra salud mental y emocional?

Más allá de ser un arte, tejer activa una conexión profunda entre nuestras manos y cerebro, generando efectos positivos en nuestro bienestar.

🌟 Beneficios del Tejido en Nuestro Cerebro y Emociones

🧠 Equilibrio cerebral: Estimula ambos hemisferios, potenciando la creatividad y la resolución de problemas.

🔗 Neuroplasticidad: La repetición de patrones fomenta nuevas conexiones neuronales, manteniendo el cerebro ágil y adaptable.

💆‍♀️ Reducción del estrés: La acción repetitiva de tejer activa el sistema nervioso parasimpático, promoviendo calma y relajación.

🌊 Estado de flow: Al enfocarnos en cada puntada, la mente entra en un estado de atención plena, reduciendo la ansiedad y mejorando el bienestar general.

🎯 Mejora la memoria y la concentración: Seguir patrones y coordinar movimientos fortalece la memoria operativa y la capacidad de enfoque.

Tejer nos conecta con el presente, nos ayuda a desacelerar y disfrutar el proceso. Pero si el tejido no es lo tuyo, actividades como pintar, esculpir, jardinería, carpintería, costura, cerámica o tocar un instrumento pueden generar los mismos beneficios.

Incorporar una actividad manual en nuestra vida es una forma de cuidar nuestra mente y nuestro espíritu.

¿Qué actividad manual disfrutas o te gustaría probar para fomentar tu bienestar?

El Factor Tiempo

"Sí, muy interesante, me encantaría, pero… ¿con qué tiempo?"

Esta es una pregunta que muchas veces nos hacemos cuando sentimos que las responsabilidades nos desbordan. La vida a menudo nos empuja al piloto automático, donde priorizamos el hacer sobre el ser, dejando en pausa actividades que realmente nutren nuestro interior.

Además, hay ladrones del tiempo, como las redes sociales, que nos absorben sin darnos cuenta. Y aunque no son negativas en sí mismas, pueden alejarnos de las relaciones cercanas y de espacios donde realmente conectamos con lo importante: nuestra paz interior, nuestras personas queridas y nuestras propias emociones.

A veces, es necesario bajar el ritmo, detenernos y reconectar. Actividades simples, como tejer, pintar, escribir o plantar un jardín, nos invitan a vivir el presente, a disfrutar sin pantallas y a compartir momentos significativos con quienes más queremos.

Estas pequeñas pausas no solo nos ayudan a reflexionar para sanar, sino que también nos devuelven humanidad, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Son actos de compasión y Autocompasión que generan Bienestar

¿Qué actividad te ayudaría hoy a re conectar contigo mismo/a? El presente es un regalo y el tiempo, aunque limitado,  puede convertirse en nuestro aliado cuando lo usamos con intención.

Tejiendo Huellas de Paz 

Es así como para mí, tejer es mucho más que una actividad manual: es un símbolo de conexión entre pasado, presente y futuro. Cada puntada es un acto de gratitud hacia quienes nos han moldeado y una forma de perpetuar los valores que decidimos abrazar en la vida.

Pero no solo tejemos con hilos, también con nuestras acciones y relaciones. Cada vínculo que construimos es un hilo que une historias, emociones y esfuerzos por sanar. A través de la Mediación y las Prácticas Restaurativas, tejemos relaciones más fuertes, promoviendo bienestar emocional y social.

Tejiendo Huellas de Paz nace como un espacio para reflexionar, cuestionar y aprender juntos. Aquí buscamos tejer culturas de respeto, tolerancia y paz, mientras transformamos los conflictos en oportunidades de crecimiento y reconexión.

La primera cadena de puntos ya está montada. Ahora toca seguir tejiendo: con educación emocional, gestión creativa de conflictos y, sobre todo, con compasión y gratitud.

Somos el resultado de la sabiduría de muchas generaciones. Honremos ese legado tejiendo relaciones, palabras y actos significativos.

Gracias por acompañarme en este viaje. Cada hilo y cada palabra tienen un propósito: conectarnos, sanarnos y avanzar juntos.

Sigamos explorando cómo tejer, mediar y restaurar pueden ser actos de amor y transformación.

Nos vemos en el próximo hilo.

Con cariño,
Gladys Dalsaso Arauz

Con agradecimiento a mis padres y a cada persona y proceso que han moldeado mi vida

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