Si los niños son la brújula, ¿Por qué llamar Dilación al diálogo en la mediación familiar?


Una reflexión sobre mediación, infancia y acceso a la justicia.

“Nuestra perspectiva actual es solo una forma de ver las cosas y cuantas más perspectivas investiguemos mejor será nuestra comprensión.”
— Lou Marinoff

En los últimos días se ha querido instalar la idea de que la mediación previa en los procesos de familia genera retrasos y desprotección de los menores. Incluso se habla de “fracaso”.

Ante estas afirmaciones tan contundentes, me surge la necesidad de hacer un alto… expresar mi perspectiva y ampliar la mirada.

Es importante recordar que la eficiencia del sistema judicial es multicausal, intervienen distintas miradas, intereses, necesidades,  así como la voluntad política de sacarla adelante.

El panorama es complejo. De ahí que atribuir a la mediación las dificultades del sistema resulta, cuanto menos, una mirada parcial y apresurada.

La norma española cuya implementación está siendo cuestionada es la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero y su Preámbulo es el que nos sirve como  brújula para orientarnos en la interpretación ofreciéndonos una imagen muy potente para comprender el espíritu de esta reforma:

"Antes de entrar en el templo de la Justicia, 
se ha de pasar por el templo de la Concordia"

frase que encierra un profundo cambio de paradigma que pretende, además de la descongestión y sobrecarga de los tribunales impulsar la negociación entre las partes, ya sea directamente o ante un tercero neutral.

¿Qué la fundamenta?  el supuesto de que estos medios reducen el conflicto social y pueden ser igualmente adecuados para la solución de la inmensa mayoría de las controversias en materia civil y mercantil.” (el subrayado es mío)

Ahora bien, queda claro que no se trata de sustituir la justicia jurisdiccional, sino de abrir, previamente, un espacio para conversar a través de distintas "puertas" a las que hace referencia la ley, entre ellas, la Mediación,  antes de sumergirse en el intrincado mundo judicial.  

Las MASC, como lo afirma Amparo Quintana pasan de ser denominadas "alternativas" para hablarse de "adecuadas" porque se pretende que se escoja la más adecuada según el conflicto, siendo otra consecuencia de esta ley el que son incluidas formalmente en el sistema público de justicia.

Cambio Cultural

El pasar por el templo de la Concordia implica un cambio cultural, que se puede desglosar, para una mayor claridad en los siguientes:

  • Cambio de  la cultura del litigio por la del  acuerdo, citando a Nelson Mandela "Si quieres hacer la paz con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces se convierte en tu compañero” y eso es lo que se busca en Mediación, reconocer la humanidad del otro y lo que nos acerca para llegar a acuerdos conjuntos.
  • Que la decisión deje de recaer siempre en un tercero para que las personas que se ven envueltos en un conflicto tengan la oportunidad de "aprender" a asumir su rol como protagonistas y a tomar sus propias decisiones, que a la postre, se espera cumplirán de buena gana porque son suyas, (lo que en la práctica ya ha  sido demostrado).
  • Que el acceso a la justicia deje de pensarse exclusivamente como justicia jurisdiccional, admitiendo que también los métodos adecuados de resolución pacífica de conflictos, son acceso a la justicia y como tal se espera sean vistos.
  • Que es una responsabilidad, así como oportunidad, la formación especializada de los y las mediadoras para estar a la altura de una instancia que brinda acceso a la justicia. Oportunidad porque al ser obligatorio pasar "antes a la sala a conversar" y demostrar que se ha intentado el diálogo, da visibilidad a las MASC y permite la vivencia, que muchos aún desconocen del beneficio de ser los protagonistas en la construcción de sus propios acuerdos. 
  • Que los profesionales en Derecho comprendan que la Mediación bien facilitada, es un complemento, no un competencia.
  • Que es indispensable la divulgación, la educación y capacitación tanto en las instancias judiciales como en todos los actores que intervienen en estos procesos con el fin de que su mirada sea alineada al espíritu de la ley, aportando desde su experiencia los cambios que consideren oportunos, facilitando su implementación.
  •  Recordar  que  la finalidad debe ser brindar acceso a la justicia a las familias, protegiendo sus intereses y los derechos de las personas menores de edad y/o en situación de dependencia. 

Ahora bien, pretender que los cambios culturales y estructurales se den en 1 año, es ignorar la complejidad que ellos mismos conllevan. Transformar  el complejo engranaje judicial y demás instancias involucradas lleva implícitas necesarios ajustes y revisiones,  en fin, tiempo y paciencia.  

A título personal, formada en  la cultura del litigio y "convertida" a la cultura del acuerdo,  comprendo lo difícil que puede ser cambiar la manera de ver  y abordar el conflicto, así cómo lo esperanzador y gratificante que es abrirse a esa experiencia del diálogo. 

¿Por qué pasar por la puerta de la Mediación Familiar?

  • La mediación familiar no busca solo acuerdos.
Busca llegar al corazón del conflicto: a lo que duele, a lo que no se ha dicho y a lo que, muchas veces, termina impactando directamente en los niños y niñas, los afectados directos en conflictos familiares.

En estos espacios no se habla de comunicación… se practica.
No se teoriza sobre el respeto… se construye.

  • La mediación familiar es también una forma de acceso a la justicia.
Una vía complementaria que no sustituye a los tribunales, pero que amplía las posibilidades de las personas para gestionar sus conflictos de manera más consciente, participativa, responsable y afín a las necesidades familiares cuyos vínculos se espera permanezcan en el tiempo.

  • Es un medio de transformación cultural.
Un espacio donde se aprende y quizá, por primera vez,  se descubre que es posible negociar conversando, escuchando, comprendiendo… y no solo confrontando. Porque en Mediación la finalidad es que ganemos todos.
  • Es un proceso que permite profundizar en el conflicto para transformarlo, que ofrece un espacio seguro de comunicación y expresión de emociones, de palabras que no se han dicho, malos entendidos que, aún ante una sentencia favorable, seguirán haciendo daño a la relación de los antes cónyuges que siguen siendo padres,  con el consecuente daño a los y las niñas y dinámica relacional.
  • Ayuda a disminuir  la judicialización reiterada de los conflictos no resueltos de los progenitores, alargando y saturando aún más los estrados judiciales.  Cuando el conflicto se resuelve desde la raíz, disminuyen las demandas porque se experimentó que "charlando se entiende la gente".

Y aquí aparece algo que para mí es esencial:

La brújula.

La brújula pareciera indicarnos que no se trata de cerrar esta puerta, sino de revisar cómo la estamos abriendo: si estamos generando las condiciones necesarias para que este espacio tenga sentido, si contamos con las herramientas, la formación y el tiempo para sostenerlo.

Porque el verdadero riesgo no está en intentar algo distinto, está en implementarlo sin el cuidado suficiente… y luego concluir, injustamente, que no funciona.

La mediación no sustituye a la justicia jurisdiccional. La complementa, le devuelve el lado humano, la escucha y la capacidad de decisión.

Cada espacio de diálogo que se abre es, en sí mismo, un paso hacia una cultura de paz.

Tal vez ha llegado el momento de dejar de preguntarnos si la mediación retrasa…
y empezar a preguntarnos si estamos mirando el problema desde todas sus perspectivas, priorizando el derecho de los niños y niñas a vivir en un mundo más humano, con menos conflictos, en paz.

El fracaso sería, cerrar la puerta al Templo de la Concordia ahora que se ha abierto para alinearse a las legislaciones y normativas europeas e internacionales más avanzadas.

Gracias por compartir otra Tarde de paz, de Mediación.


Referencias

Ley Orgánica 1/2025 del 2 de enero de medidas en materia de Eficiencia del Servicio Público de Justicia.

Amparo Quintana, docente Curso Superior Universitario de Mediación Familiar. UNED Zamora 2026.



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