Ya resuenan en el aire las tradicionales campanadas del 31 de diciembre. Sin percatarnos despedimos otro año. Pareciera que el tiempo transcurre cada vez más de prisa.
Esperanza, ilusión, nostalgia, un caleidoscopio de emociones se entrelazan con abrazos, oraciones, lágrimas por los que no están y así, levantando nuestras copas, recibimos un nuevo año. Con cada una de las 12 uvas que acompañan cada campanada, recordamos en nuestros corazones a los que amamos y paulatinamente, se instalan en cada rincón del planeta, 365 páginas en blanco para pintar de colores una nueva historia.
¿Qué historia escribirás este 2025?
En medio de las celebraciones y los mensajes de buenos deseos, vienen a nuestra mente las típicas preguntas de estas fechas ¿Qué aprendimos este año? ¿Qué valores guiaron nuestras decisiones? ¿Qué necesitamos ajustar para vivir con más coherencia y propósito? ¿Qué sueños del año anterior seguiremos cumpliendo en el 2025? ¿Cuáles ya no son importantes? Y muchas más. Para la mayoría de nosotros, es un tiempo de reflexión y de ajustar el engranaje de nuestras vidas.
Calibrando el Reloj de la Paz
Imagina que nuestra vida es como un reloj antiguo; sus engranajes necesitan trabajar en armonía para marcar el tiempo preciso. Estos relojes con su tic-tac pausado y armonioso, simbolizan el pasado que hemos vivido. Cada engranaje o desgaste en su estructura cuentan historias, aprendizajes y "errores", recordándonos que el tiempo no se detiene y es efímero. Así aprendemos a valorar cada día de manera especial.
El nuevo año, en cambio, es como un reloj por estrenar, brillante y lleno de posibilidades. No tiene aún marcas ni arañazos; es una promesa de reinicio, de poder ajustar las manecillas de nuestras metas y empezar a medir el tiempo con la precisión de nuestros sueños y propósitos.
Los Valores: Engranajes del Reloj de la Paz
Los valores guían nuestro futuro, como los engranajes de un reloj y sostienen y dan sentido al Reloj de la Paz; sin ellos nuestro discurso sería superficial y carente de propósito. Algunos de ellos son:- La verdad: Es la hora que marca el reloj. Es el resultado final, la claridad y autenticidad que buscamos. Sin verdad, no hay confianza ni relaciones sanas .
- La honestidad: Es el engranaje que suaviza el mecanismo, eliminando la fricción. Actuar con transparencia y autenticidad permite que las relaciones fluyan con confianza.
- La integridad: Es la estructura que sostiene todo el sistema. Es actuar con rectitud y ser fiel a nuestros valores, aún cuando nadie nos ve, e incluso en los momentos más difíciles.
- La coherencia: Es el eje que conecta todas las piezas, asegurando que lo que pensamos, decimos y hacemos esté en sintonía. La coherencia es fundamental para inspirar credibilidad.
La Urgencia de Construir Paz
El reloj de la paz no puede ni debe detenerse. En un contexto mundial donde las diferencias escalan en divisiones y los conflictos fracturan familias, organizaciones y territorios, el compromiso con la paz no puede postergarse. Construir paz no es una ilusión utópica, su esencia surge de la acción que comienza en cada interacción personal y social.
Como mediadores y agentes de cambio, nuestra responsabilidad es ser los relojeros que ajusten los engranajes rotos del entendimiento humano. Ser el cambio que deseamos ver en el mundo, como decía Mahatma Gandhi, es el primer paso para marcar el tiempo de la paz, la justicia y la transformación cultural.
- ¿Cómo puedo vivir con más honestidad, integridad y coherencia?
- ¿Qué acciones puedo tomar para ser un agente activo de paz?
- ¿Qué puedo aportar para ajustar los engranajes de mis relaciones y contribuir a un mundo más justo?
Un Lienzo en Blanco para Crear
Este nuevo año nos brinda un lienzo en blanco para calibrar nuestros valores y transformar conflictos en oportunidades. Que nuestras acciones diarias sean al igual que el ritmo de un reloj bien afinado, instrumentos con propósitos claros que nunca dejen de avanzar hacia la construcción de una sociedad más pacífica y justa. 🌟
¡Feliz Año Nuevo!
Que este 2025 sea un tiempo de nuevos aprendizajes, propósitos y construcción conjunta de un mundo más sensible…más humano.
Con cariño, Gladys Dalsaso Arauz
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