El valor transformativo de una Pregunta. Desde que tengo memoria, me gusta subrayar los conceptos importantes en un texto. Mis libros, antologías y documentos son un arco iris de colores brillantes que me permiten encontrar con facilidad lo que es importante para mí. Incluso, recuerdo el lugar preciso de la página donde lo vi, así como las notas al margen interpretando con mis propias palabras lo que entendí del texto. Aún en la actualidad, es casi imposible para mí asistir a una clase y no tomar notas con papel y lápiz. Aprender "a Aprender" es una tarea estimulante y fascinante, en constante investigación por la comunidad científica. Se han realizado aportes valiosos en la neurociencia de la educación, estudiando en tiempo real el impacto a nivel cerebral de las emociones, la curiosidad, el asombro y la multiplicidad de factores sociales e individuales que influyen activamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En el pasado, estaba lejos de entender que utilizar "marcadores" para resaltar es una forma de aprendizaje apropiada para las personas visuales que necesitamos ligar el conocimiento a imágenes y colores que den vida a la monotonía del blanco y negro; que iluminen y provoquen emociones estimulantes en el proceso de aprendizaje actuando como catalizadoras para asimilar, procesar y facilitar el recuerdo de la información.
Al igual que la mayoría, tuve que desprenderme de la calidez y aroma tan familiar de los libros de papel y abrazar, con no escasa resistencia, la computadora u ordenador, según se le denomine en las distintas latitudes. De tal suerte, me vi obligada a encontrar nuevas estrategias creativas para aprender y retener la información, resaltando conceptos importantes en un documento, cambiando las tradicionales pegatinas de colores (post it) por recordatorios (post) digitales.
En mi búsqueda, descubrí una pequeña frase, de las tantas memorables de Paulo Freire, sobre la Educación:
"Una educación de preguntas es la única educación creativa y apta para estimular la capacidad humana de asombrarse, de responder a su asombro y resolver sus verdaderos problemas esenciales, existenciales, y de su propio conocimiento"
Y reaccioné emocionada al instante: ¡Eso es lo que hacemos en los procesos de Mediación: Enseñamos creativamente!
Una de las funciones un poco olvidadas de la Mediación es su capacidad transformativa de los espacios y las personas, su dimensión pedagógica.
No dudamos en proclamar que es un proceso ágil, voluntario, que supone un menor desgaste emocional y patrimonial, así como que es un proceso autocompositivo que potencia la autodeterminación de las partes y que descongestiona los despachos judiciales. Sin embargo, olvidamos divulgar su función educativa de transformación social y cultural que se construye a través de nuestras palabras y actuaciones minando literalmente los cimientos de la violencia.
Gestionar los conflictos a través de la Mediación lleva implícito para las partes, la adquisición de aprendizajes invaluables que difícilmente se puedan adquirir si se escoge el sinuoso camino, con frecuencia infructífero, de la vía judicial.
Es asombrosa, como decía, la similitud de la propuesta educativa de la "pregunta"de Freire y la labor que ejercemos las personas que nos atrevemos a creer en la mediación como un espacio de transformación, como lo entiende Lederach, más que solo de "resolución" de un conflicto,
En las próximas líneas comparto algunas reflexiones que pretenden visibilizar la importante función de cambio cultural que ejerce la Mediación en la sociedad.
Educando con preguntas
Paulo Freire, sin lugar a dudas, un revolucionario y crítico de la educación tradicional, propuso un paradigma distinto que cambió la manera de ver la Educación. Cuestionó la idea tan arraigada como equivocada de que el profesor (a) es el único que ostenta el saber y el alumno(a) un simple receptor pasivo de la información. Promovió la democratización a través de la educación mediante el intercambio de los aprendizajes de manera horizontal y recíproca entre profesor(a)-alumno(a).
En esta nueva propuesta, la Pregunta adquiere un lugar de relevancia como un elemento fundamental que permite que la curiosidad se asome en las mentes de los(as) alumnos(as) y también de los y las docentes. Y si el intercambio de ideas se desarrolla en un ambiente de respeto, libre de críticas, que invite a cuestionar creencias, posiciones, tradiciones, narrativas, se producirá un enriquecedor debate y sucesivas preguntas estimulando la elaboración subjetiva del conocimiento.
Considerar la pregunta como herramienta eficaz para facilitar el aprendizaje es una conocimiento que viene desde Sócrates. Sí, la Pregunta, de la que tanto hablamos en mediación cómo, cuándo, a quién hacerla y para qué, es la que permite a los y las profesionales en mediación, que los protagonistas de un conflicto "aprendan de sí mismos(as), así como de la o las personas que tienen delante y que entiendan su conflicto para poder gestionarlo.
La pregunta es una de las técnicas que permite pasar de un punto de vista centrado en uno mismo a una visión más amplia que contemple las necesidades, valores e intereses de la otra parte (pasar de posiciones a intereses); colabora a gestionar emociones y obtener información, y a la vez materializa la función "educativa de la mediación" a través del "arte de preguntar".
Pero además "modelamos" con nuestras miradas, sonrisa, gestos, empatía y escucha una actitud distinta que provoque en las personas que acuden a mediación, la curiosidad de descubrir un arco iris de alternativas creativas que les permitan afrontar las diferencias de criterio que los traen a mediación.
Educación creativa y apta para estimular la capacidad humana de asombrarse
¿Es toda la Educación Creativa? No, no lo es. Para hablar de educación creativa es necesario mirar los efectos que produce. Si miramos hacia atrás podremos recordar las interminables clases magistrales y repetitivas transcripción de palabras que nos tocó "sufrir" en el pasado, que pareciera tenían la misión titánica de apagar paulatinamente la creatividad innata de los y las pequeñas. ¿Recordamos esas enseñanzas? Probablemente no.
Afortunadamente soplan vientos de cambio
La educación, como la concibe Freire es una gran oportunidad para despertar la facultad humana de asombrarse y a través de la creatividad estimular el aprendizaje y el pensamiento crítico desde la más tierna infancia.
LA CLAVE ES PROVOCAR ASOMBRO... y despertar esa capacidad de sorprenderse con algo inesperado, siendo el Asombro lo que estimula la curiosidad y creatividad (ya había compartido sobre este tema en Cambia de Lentes.) y a la vez ayuda a fijar los conocimientos.
En el pasado se pensaba que el aprendizaje era esencialmente cognitivo, pero en la actualidad, gracias a las neurociencias sabemos que las emociones juegan un papel fundamental, al punto que son consideradas las guardianas del aprendizaje y responsables de la memoria. Recordamos lo que está ligado a una emoción. Es más recordamos cómo algo o alguien nos hizo sentir. Independientemente si esos recuerdos son más positivos o negativos estarán ligados a una emoción.
Cuando la educación provoca la capacidad de asombrarse se transforma en Educación Creativa, siendo el método de hacer preguntas y provocar que se hagan, una forma de provocar la reflexión, análisis y autoconocimiento.
Sin duda, es prioritario impulsar miradas diferentes mediante el desarrollo de Políticas Públicas de Educación que se adapten a las cambiantes necesidades de nuestra juventud y a los nuevos conocimientos que nos aportan las neurociencias. Dejando a un lado las relaciones verticales y actitudes adultocéntricas, escuchando sus voces y saberes. Es indispensable trabajar colaborativamente con ellos, desde ellos y para ellos, tomando en cuenta sus entornos, necesidades y opiniones. (Martín Baró)
"Educar es enseñar a Pensar"
Trasladando estos conceptos de la Ciencia de la Educación a la Mediación, no es de extrañar que las percepciones de las personas sufran transformaciones a través de la utilización creativa de la herramienta de las preguntas. ¿Por qué? Precisamente debido a que preguntar en lugar de dar respuestas al conflicto como lo hacen las personas juzgadoras, el o la mediadora estimula la creatividad de las partes a "pensar" en diversidad de opciones, viables, únicas y exclusivas para su situación que además son creadas colaborativamente.
Resolver los problemas (esenciales y existenciales)
Por último, la educación de preguntas como lo denomina Freire, favorece la resolución de los verdaderos problemas esenciales y existenciales, así como lo cotidianos, que abordamos en Mediación. En el ámbito educativo las preguntas estimulan a disfrutar el proceso de aprendizaje buscando respuestas para la adquisición de conocimientos y a la vez resolver problemas, una habilidad que cada vez con mayor insistencia se afirma debe ser estimulada desde la infancia.
Los procesos de Mediación facilitados por profesionales en Mediación capacitados son una "escuela creativa" que estimula el reconocimiento de emociones y necesidades propias y ajenas. A la vez el ejercicio de la empatía crea un ambiente seguro y de acompañamiento, que con frecuencia estimula a los mediados a encontrar respuestas a las otrora insalvables diferencias.
En este sentido, la implementación de la Mediación Educativa en entornos escolares potencia el poder de la educación al transmitir a los niños, niñas y adolescentes una nueva manera de ver y afrontar los conflictos.
Aprender a Aprehender habilidades para gestionar las diferencias desde el diálogo respetuoso, reconociendo las emociones, transformando relaciones y creando soluciones colaborativamente es una valiosa oportunidad de transmitir a los niñas y niñas de hoy y del mañana una nueva visión del mundo a través de la Cultura de la Mediación y la transformación pacífica de los conflictos.
Sueño esperanzada que llegará el día que al tener un conflicto la primera idea en la mente de cada personas sea
Preguntar, antes que suponer, Conversar antes que acusar, Acudir a Mediación antes que declarar la guerra en los juzgados.( Pascual Ortuño)
"Debemos creer en el poder y la fuerza de nuestras palabras.Nuestras palabras pueden cambiar el mundo."Malala Yousafzai
Es un verdadero lujo leerte
ResponderEliminarGracias Javier. La verdad es que es un honor para mí que mi admirado maestro de mediación me lea!!
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