"El arte de desenredar enredos"



SEGÚN UNA ANTIGUA LEYENDA SIOUX, una pareja de enamorados fue a pedir consejo a un viejo chamán para que su amor durara para siempre. El anciano los miró a ambos, se fumó varias pipas, arrugó su ceño, aclaró su voz y les planteó a cada uno un reto: a ella le dijo que debería emprender un viaje a lo más alto de una colina, cazar con sus propias manos un halcón, el más fuerte, el más hermoso y después traerlo vivo, al tercer día después de la Luna llena. A su vez, al joven guerrero le dio una tarea igual de compleja y sacrificada: subir a la montaña más alta de  su poblado y cazar un águila, la más bella, la más vigorosa, la más salvaje y traerla, el mismo día que su amada.

LA JOVEN SIOUX Y SU AMADO cumplieron con el reto propuesto por el anciano y llevaron cada uno lo solicitado. Llegaron el día acordado a ver al viejo "brujo" preguntándose cuál sería el siguiente paso, imaginando que posiblemente sería sacrificar a las aves y realizar un rito misterioso.

No obstante, la petición fue insólita e inesperada: debían tomar las aves y atarlas con una tira de cuero por las patas de tal manera que una quedara atada a la otra y viceversa y después soltarlas para que volaran libres. Ansiosos por hacer todo para inmortalizar su amor, ambos cumplieron lo ordenado, pero quedaron atónitos al ver el resultado.  

Las majestuosas aves intentaron alzar el vuelo, pero cada intento era un fracaso y lo único que consiguieron fue caer una y otra vez. Frustradas e impotentes, llenas de enojo, empezaron a picotearse la una a la otra.

Entonces, el viejo chamán fue hasta las aves y las soltó y les dijo:

"Este conjuro les daré: Aprendan de lo que acaban de ver

 "Si os atáis el uno al otro, aunque sea con amor, lo único que vais a conseguir es arrastraros, lastimaros y ser infelices. Si deseáis que vuestro amor perdure: volad juntos bien alto, pero jamás atados. 

Porque el verdadero amor une, pero no encadena".

¿No les parece hermoso?

Sin embargo, muchas parejas se "encadenan" uno al otro y así llegan a Mediación:"atadas por sus patas" con una correa de cuero, tirando cada uno para su lado y lanzándose picotazos de "palabras hirientes" frustradas, enojadas, lastimándose entre ellas sin misericordia, igual que las aves, halcón y águila de esta leyenda. Es decir, en medio de serios conflictos que no han podido resolver y es precisamente por ello que nos buscan.

¿Quién no tiene diferencias con alguien? Todos las tenemos, porque son parte de las relaciones humanas. Es más, son indispensables para evolucionar individual y socialmente. Pueden o no desencadenar en violencia y a pesar de lo se cree, no debería verse el conflicto como algo negativo. Al contrario, desde otra mirada pueden convertirse en una valiosa oportunidad de crecimiento, de desarrollo, de crear una relación diferente,  mejor.

Una de estas miradas es la Mediación, un arte que permite gestionar diferencias, conflictos o "enredos" que tenemos las personas en nuestro diario vivir, de una forma distinta sin tener que ir ante un juez o jueza que resuelva lo que ellos no han podido. ¿Cómo? Conversando.

La persona que lleva a cabo una Mediación es un profesional capacitado(a) en este tipo de procesos, en herramientas de comunicación, en reconocer y gestionar emociones y otras habilidades, que sin tomar partido por alguna de las partes les ayuda a comunicarse de una manera distinta, pacífica, para que sean ellos los que encuentren solución a sus conflictos.

¿Cómo lo Hace? 

Esta leyenda nos muestra 5 características de los y las mediadoras que los hace distintos a los demás profesionales.
  1. ESCUCHA ATENTAMENTE. Al igual que el "anciano sabio" los y las mediadoras conocedores de la "magia" de la Mediación nos tomamos el tiempo necesario (como si fumáramos nuestras pipas) y los miramos atentamente a ambos, sin juzgar lo que dicen, sin prejuicios y escuchamos expectantes y con gran curiosidad sus historias. Porque es a partir de esa primera mirada que intentaremos establecer un vínculo para que confíen en nosotros (as). Escuchando atentamente sus palabras, gestos, silencios y aún aquello que no nos dicen pero que podemos intuir que que desean comunicarnos. Recordando que mientras nosotros (as) les miramos, ellos también nos observan detenidamente...
  2. LES PRESENTAN UN RETO. El reto consiste en que se atrevan ellos mismos a ejercer el derecho y la responsabilidad de buscar  creativamente soluciones a sus propias diferencias, confeccionando "un traje a su medida". Cada uno presentará sus alternativas, un halcón, el más fuerte, el más hermoso o un águila, la más bella, vigoroza y salvaje", intentando descubrir, a través del proceso, distintas opciones que favorezcan a ambas partes.. Los protagonistas de esta leyenda, por así decirlo metafóricamente, son ellos y no nosotros (as).
  3. CORTA O DESENREDA NUDOS.  La Real Academia Española define al "chamán" como a "aquel hombre que en algunas culturas hace predicciones, invoca a los espíritus y ejerce "prácticas curativas" utilizando poderes ocultos y productos naturales; también suele aconsejar y orientar a las personas que acuden a consultarle". Existe una semejanza entre la figura del "chamán" y las "personas medidoras" en el sentido de que ambas orientamos, utilizando habilidades y herramientas "ocultas y magicas"(no tradicionales) que nos permiten ayudar a soltar los nudos que traen los mediados. Nudos como falta de comunicación, malos entendidos, posiciones divergentes, que se desbordan en emociones que "nublan" las posibilidades de visualizar formas creativas de gestionar sus conflictos. De alguna manera también, en algunas ocasiones "ejercemos prácticas curativas" ya que los efectos de los procesos de Mediación pueden ser terapéuticos.  

    Para "soltarlas" necesitamos habilidades específicas como la escucha activa y compasiva y una actitud empática. La primera nos permite "escuchar atentamente sin juzgar" y la segunda poder entender su situación poniéndonos en los zapatos del otro. Actuando más allá de la empatía,  realizando acciones concretas  que le transmitan al otro mi interés.  
    En nuestra "caja de herramientas" tenemos desde las más sencillas a las más  complejas. La "Pregunta" es una de ellas. No suponemos nada, ya que hacerlo es una manera de juzgar. Realizamos distintos tipos de preguntas: abiertas, cerradas, hipotéticas, circulares, transformativas y hasta la pregunta milagro, con el fin de hacerles reflexionar, poder ver el punto de vista de la otra parte y así pasar de las posiciones a los intereses y valores, que es cuando podrán llegar a acuerdos consensuados.  Saber preguntar es un arte que nos librará de la "tentación de sugerir" nuestra solución restándole protagonismo e iniciativa a las personas que nos solicitan una Mediación. Desde mi perspectiva, los y las mediadoras no sugerimos soluciones ya que es un proceso que propicia la autonomía y autodeterminación de las personas.
  4.  GARANTIZA LA VOLUNTARIEDAD E IGUALDAD ENTRE LAS PARTES. El halcón y el águila son aves fuertes, valientes, hermosas, majestuosas e independientes que vuelan alto. Así son los y las protagonistas en Mediación, la voluntariedad e igualdad de condiciones son indispensables.  Si una de las "aves" domina claramente a la otra, a tal punto que anula su voluntad de decisión, si existe temor o miedo a las represalias, coacción, amenazas, es decir, si hay violencia o medidas de protección dictadas por una autoridad jurisdiccional es nuestro debe ético, en el primer caso  y legal, en el segundo, "abandonar" el proceso para que el conflicto sea ventilado en otras instancias. La Mediación tiene muchas bondades, pero también limitantes. En estos casos, hay otras formas de gestionar las diferencias como la vía judicial e inclusive las prácticas restaurativas.
  5.  EDUCA. Una de las tareas del mediador (a) que causará más impacto en las personas para enfrentar sus vidas en el futuro es la de educar para una cultura de paz.  Recordemos que el "chamán" de esta leyenda les dice:" Este es el conjuro que os daré: "APRENDED de lo que acabáis de ver". Les enseña algo que no habían visto antes para que lo apliquen a sus vidas futuras. Un punto de vista diferente. El aprendizaje vendrá a través del mediador (a), de su lenguaje verbal, no verbal o analógico, de cómo dirige el proceso. Las personas que vienen a mediación esperan encontrar una persona "sabia", como el "viejo chamán", con experiencia en lo que hacen, que pueda  aportar  algo distinto a sus vidas.
 ¿Qué vieron estos personajes de la Leyenda?
¿Qué ven nuestros "protagonistas"? 
  •  Vieron: La importancia de gestionar los conflictos a tiempo. En general, no sabemos comunicarnos. Ni en la familia, ni en las escuelas nos han enseñado a expresar lo que sentimos, pensamos y lo que nos pasa de manera tal que podamos comunicar realmente lo que necesitamos (metacomunicación). Así hablamos como mejor nos parece o guardamos silencio esperando que el otro "adivine" lo que pensamos, sentimos o necesitamos, o lo hacemos de manera agresiva o simplemente dejamos pasar los "pequeños incidentes" pensando que el tiempo los aclarará. Los ignoramos.  Gran error porque los conflictos no se solucionan solos. Lo que sucede es que olvidamos que la "no comunicación" es "comunicación". No se puede no comunicar (Wazlawick). Así se van acumulando las diferencias hasta que llegan a niveles que la convivencia se vuelve insostenible, involucrando inclusive a terceras personas.
 Si preguntar es un arte, comunicarse también lo es
 y como todo don artístico necesita tiempo, disciplina,
perseverancia y esfuerzo para dominarlo.
  •  Descubrieron: Que los conflictos Sí se pueden gestionar y llegar a acuerdos que beneficien a ambas partes. Una vez que las personas logran experimentar la "magia" liberadora de la mediación y viven la transformación que produce en sus vidas, incorporan un saber que los acompañará siempre. Tendrán en su memoria ese momento donde lo imposible se hizo posible, sirviéndoles de aprendizaje para el futuro.
  •  Aprendieron: Que las buenas relaciones se "construyen"con paciencia, dedicándoles  tiempo, respetando la individualidad del otro, no surgen de conjuros o pociones mágicas. Es un trabajo conjunto y totalmente voluntario. Afortunadamente tenemos en nuestras manos la capacidad de hacer algo, podemos desaprender y aprender nuevas formas de relacionarnos de manera no violenta con nuestras parejas, amigos y amigas, hijos e hijas, abuelos y abuelas, comunidad en general y construir en conjunto una sociedad  más acogedora y amigable transformando la cultura de la violencia en una cultura de paz. 
Gracias por leerme. ¿Tienen algún "enredo" en sus vidas? Les invito a considerar gestionar sus conflictos a través de la Mediación.

Gladys Dalsaso Arauz, 9 de noviembre, 2020


 


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